Preguntas y Respuestas para el paciente con cáncer de tiroides:

¿Cuáles son las indicaciones de la cirugía de tiroides?
Las indicaciones para la cirugía de tiroides incluyen la sospecha o el diagnóstico de un tumor de tiroides, síntomas compresivos sobre la tráquea o el esófago secundario a un agrandamiento de la tiroides, aumento de tamaño tiroideo progresivo bajo terapia médica, hipertiroidismo no controlable con el tratamiento médico o hipertiroidismo durante el embarazo, bocio sub- esternal, preocupaciones estéticas en pacientes con grandes bocios, entre otras.

¿Quién debiera realizar una cirugía de tiroides?
Un cirujano de cabeza y cuello experimentado que trabaje en un hospital con una casuística importante.

¿Cuáles son los riesgos de la cirugía tiroidea?
Los riesgos de la cirugía de la glándula tiroidea incluyen: lesión del nervio recurrente (parálisis de cuerdas vocales), deficiencia de las glándulas paratiroides (niveles bajos de calcio en la sangre), infección de la herida y los riesgos de sangrado y anestésicos. El riesgo total es realmente muy bajo.

¿Qué tan extensa debe ser la cirugía?
La extensión de la cirugía de tiroides debiera ser lo suficientemente adecuada como para resecar la enfermedad. Este punto es controvertido y varía desde la realización de una tiroidectomía parcial hasta la tiroidectomía total, dependiendo de varios factores como: el paciente, el tipo de tumor, tamaño del mismo, etc. El tratamiento debe ser individualizado para cada situación en particular.

¿Se necesitará realizar una extirpación de los ganglios linfáticos?
Muchos, aunque no todos los cánceres de tiroides pueden y, de hecho, metastatizan a ganglios linfáticos del cuello y del mediastino (tórax superior). Si se sospecha este compromiso ganglionar o se demostró previo a la cirugía, estos ganglios enfermos debieran removerse por medio de una cirugía adecuada. La extensión de la misma estará determinada por la localización y la extensión de las metástasis tumorales.

¿Qué síntomas puedo presentar luego de la cirugía?
Dolor de garganta moderado, que puede durar 1 o 2 días, dificultad para tragar. Puede aparecer un dolor mínimo en el área de la insición y luego una rigidez en esa zona, que resuelven con el tiempo. La ronquera es poco común y generalmente transitoria. La cicatrización de la herida se completa generalmente en una o dos semanas.

¿Cuánto tiempo estaré hospitalizado luego de la cirugía?
La duración de la hospitalización depende de la naturaleza y extensión de la patología tiroidea y de la cirugía necesaria para removerla, y puede durar desde menos de un día hasta una semana o más. Los problemas de salud asociados, un riego operatorio elevado y algunas complicaciones post operatorias pueden prolongar la hospitalización.

¿Presentaré alguna deformidad cosmética luego de la cirugía?
La mayoría de las cirugías de tiroides no requieren una remoción radical de los tejidos del cuello. Si los ganglios linfáticos fueran extirpados se puede perder algo del tejido blando del cuello. Solamente si fuera necesaria una cirugía muy extensa podrían aparecer alteraciones más importantes. La tiroidectomía parcial o total generalmente no determina complicaciones cosméticas importantes y la cicatriz suele ser muy pequeña.

¿Necesitaré algún tratamiento adicional luego de la cirugía?
De acuerdo a la naturaleza y extensión de la enfermedad, será necesario el tratamiento con radioyodo, menos frecuentemente se utilizará la radioterapia externa o la quimioterapia.

¿Necesitaré tomar medicinas luego de la cirugía?
Generalmente sí, dependiendo de la naturaleza de la enfermedad y de la extensión de la cirugía. La resección completa de la glándula tiroides irá asociada al reemplazo hormonal de por vida.

¿Cuáles son los objetivos de la cirugía tiroidea?
Los objetivos son la documentación del diagnóstico preciso, de la extensión de la enfermedad tiroidea y, si fuera posible, la resección quirúrgica completa del todo el tumor. La mayoría de los pacientes necesitará previo a la cirugía estudios adicionales y una punción aspirativa con aguja fina. Basados en el conocimiento de la historia natural de la enfermedad y a su extensión conocida o sospechada, el cirujano recomendará el tipo de procedimiento para remover toda la enfermedad del cuello. En aquellos pacientes en los cuales el tumor se diseminó más allá del cuello y, por lo tanto no se puede plantear una curación con la cirugía, el cirujano puede recomendar la remoción completa de la glándula tiroides y de los ganglios adyacentes. Muy raramente la resección tumoral puede requerir una cirugía más radical que involucre a los músculos, tejidos blandos, nervios y otras estructuras en aquellos pocos pacientes con enfermedad más extendida que invada estos tejidos.

¿Todos los cánceres de tiroides necesitan ser tratados con una cirugía extensa y radiación?
Algunos cánceres de tiroides cuando son pequeños y confinados a la glándula, pueden ser tratados exitosamente solo con cirugía. Otros pacientes presentan “mayor riesgo” de recurrencia u otras complicciones, y requieren un tratamiento más extenso para disminuir las posibilidades de que el tumor reaparecerá o que se diseminará fuera de la tiroides.

¿Cómo determina mi doctor que presento un “alto riesgo”?
Dela misma manera que Ud es considerado un individuo único, también así es considerado su tumor, en términos de la tendencia a causar complicaciones serias como la diseminación a otros órganos, invasión local o tendencia a recurrir luego de un tratamiento aparentemente exitoso inicial. Luego del estudio de un número importante de cánceres de tiroides, los médicos notaron la presencia de determinadas características de algunos tipos de tumores que podrían estas asociadas con estas complicaciones. Algunas de estas características incluyen: gran tamaño tumoral, apariencia agresiva en la microscopía, invasión de los tejidos vecinos por el tumor, o tumores que se originan de varios focos en la tiroides.

Las características del paciente puede ser importante también, especialmente su edad al momento del diagnóstico. Los pacientes de mayor edad tienden a tener más problemas que los pacientes más jóvenes.

H¿Cómo funcionan los estudios diagnósticos y el tratamiento con radioyodo?
Estos procedimientos aprovechan una forma especial de energía, que puede ser administrada para diagnóstico o para tratamiento. La energía es atrapada y concentrada en su tumor, tal como un pescador concentrando a los peces en su red.

Este “atrapamiento” depende de la capacidad natural de su tiroides y del cáncer de tiroides para mantener en su interior al elemento químico denominado yodo. Proteínas especiales en la superficie de las células tiroideas, captan a los átomos de yodo y los concentran en grandes cantidades. La mayoría de los átomos de yodo en su cuerpo no son radioactivos. Sin embargo, los elementos que son radioactivos tales como el I-131, liberan energía radiante, en forma de rayos gamma y beta. Los rayos gamma emitidos por el I-131 pueden ser detectados por instrumentos sensibles de medicina nuclear. Cuando el radioiodo se administra, este es atrapado en el tejido como si se tratara de yodo orgánico. El detector de radioactividad (cámara gamma), rastrea todo el organismo, y se crea una imagen con estos rayos gamma, basada en el contraste entre la captación del I-131 por el cáncer y los tejidos normales. Un incremento en la intensidad se demuestra en la imagen como un punto negro.

Para el uso diagnóstico se emplea una pequeña dosis (trazadora) de I-131, y el organismo completo se rastrea. Este estudio es la manera más sensible para determinar si aparecen células que capten el I-131 fuera del lecho de la tiroides.

Para el uso terapéutico, el I-131 se administra en grandes cantidades (terapéuticas), y esta radioactividad atrapada libera suficiente energía como para eliminar a las células tumorales. Cuanto más átomos queden atrapados en el tumor, mayor será la energía beneficiosa que se libere para matar al tumor.

¿Alguna vez me curaré de mi cáncer?
Muchos pacientes, aún con cánceres de tiroides agresivos que sufrieron una diseminación por fuera del lecho tiroideo, pueden curarse. La diseminación temprana a los ganglios linfáticos y pulmones puede ser común en pacientes con “alto riesgo”. Afortunadamente, una variedad de tratamientos han demostrado ser curativos. Estos incluyen la cirugía, que es usualmente la primera opción terapéutica administrada al paciente con cáncer de tiroides. Este tratamiento es más efectivo cuando el tumor está confinado a la glándula tiroides. El yodo radioactivo también puede ser una terapia curativa en muchos casos, aún cuando el tumor se haya diseminado a sitios distantes. Aunque no se puede asegurar que todos los pacientes se curarán, el tratamiento temprano es fundamental.

¿Qué ocurre si el tratamiento no erradica completamente mi tumor?
El cáncer de tiroides que se diseminó fuera de la glándula es una situación seria que puede llevar a la muerte. Sin embargo, algunos pacientes, presentarán una expectativa de vida normal, aún cuando sea imposible erradicar completamente a todo el tumor. Esto sucede porque existen tratamientos efectivos que tienden a detener el crecimiento del cáncer de tiroides. Uno de estos tratamientos es la terapia hormonal, que reduce la velocidad de crecimiento de casi todos los cánceres de tiroides. Esta es una razón importante por la cual Ud debiera ingerir el comprimido de levotiroxina todos los días, sin olvidarse, a menos que su médico le haya dicho que suspenda la medicación tiroidea para una preparación para un estudio diagnóstico o terapéutico con yodo radioactivo.

¿Cuáles son los efectos adversos de la suspensión de la medicación tiroidea?
Cuando el cuerpo no tiene hormona de tiroides, Ud entrará en un estado de “hipotiroidismo”. Los pacientes que están hipotiroideos se sienten más débiles y más lentos también pueden sentir más frío a pesar de temperaturas nomales. Ud también puede presentar constipación, cambios en el estado de ánimo, principalmente depresión. Esto sucede porque todo el organismo depende de las hormonas tiroideas, para el metabolismo normal que es la base de la mayoría de las funciones normales de la vida. Además, Ud puede percibir que sus reflejos estarán disminuidos, particularmente justo antes de realizarse el estudio diagnóstico que se denomina “dosimetría”. Es importante que Ud reconozca esta situación, y le recomendamos que alguien conduzca su automóvil cuando Ud no esté tomando la hormona tiroidea, particularmente durante la última semana antes de la dosimetría. Recuerde que la habilidad para pensar y concentrarse también puede verse afectada.

Con mi esposa todavía no tenemos hijos. ¿Este tratamiento tendrá algún efecto en nuestra capacidad para tener niños?
Las altas dosis de radioyodo terapéutico pueden originar na caída en los recuentos espermáticos en el año inmediatamente posterior al tratamiento. Por esta razón, muchos pacientes de sexo masculino que desean tener niños recurrirán a un banco de esperma, para facilitar la concepción posterior.

¿Cuál es el objetivo de la terapia con radioyodo? Cómo será administrada?
Este tratamiento intenta eliminar al tejido tiroideo, ya sea, restos normales que quedaron luego de la cirugía, o el propio cáncer de tiroides. Ud beberá una solución salina que contiene la dosis terapéutica del yodo radioactivo, y en las próximas horas, la radioactividad será absorbida desde su estómago, y entrará en la circulación sanguínea. El yodo radioactivo será atrapado en los tejidos similares a la tiroides, en cantidades suficientes como para destruir a las células tumorales.

¿La terapia con I-131 me hará sentir mal?
Los primeros días después del tratamiento oral, pueden aparecer efectos adversos como nauseas, dolor de las glándulas salivales y enrojecimiento o irritación de la boca. Normalmente estos efectos son leves, y seguramente le administrarán alguna píldora anti-náusea para contrarrestar este efecto.

Los analgésicos y el tratamiento local habitualmente son efectivos para reducir el dolor generado por edema de las glándulas salivales.

Si existiera una molestia más importante, se puede administrar una dosis de esteroides para reducir eficazmente este dolor. Estos efectos adversos ocurren porque algunos tejidos normales, como el estómago y las glándulas salivales atraparán el yodo radioactivo, y aunque esta captación es mucho menor que en las células tumorales,

Soy alérgico a los mariscos y a los materiales de contraste yodados. ¿Este tratamiento con yodo radioactivo me causará problemas alérgicos?
La concentración química del yodo radioactivo es demasiado baja como para generar algún efecto en su cuerpo. Además, las alergias de este tipo, son originadas por las proteínas iodinadas , más que por el yodo inorgánico. Durante su vida habitual, Ud ingiera alrededor de 100 microgramos de yodo inorgánico por día, y a largo plazo, es imposible la sobrevida sin ingerir yodo orgánico.

¿Por qué debo realizar una dieta con bajo contenido en yodo antes de realizarme el estudio diagnóstico o terapéutico con radioyodo?
El yodo es un elemento químico natural que es esencial para la vida. En pacientes con una glándula tiroides normal, el yodo es captado por la tiroides y es usado como un ladrillo de construcción para hacer una hormona clave como la hormona tiroidea, la cual es importante para el funcionamiento normal del organismo. El cáncer de tiroides también capta el yodo orgánico, no tan eficientemente como la tiroides normal, pero de manera suficiente como para que el I-131 sea usado para diagnóstico o tratamiento. Lo que sucede es que la dosis trazadora de radioyodo se mezcla con el yodo orgánico natural y esta combinación es captada por la célula tumoral tiroidea.

¿Cuán diferente es la dosimetría de la terapia con I-131?
Se le administrará una solución más concentrada pero el procedimiento de “bebida” de la dosis es idéntico./p>

Estoy pensando en tener niños en un futuro. ¿ Podré quedar embarazada de nuevo?
Sí, pero sería conveniente que no quedara embarazada hasta 1 año después del último tratamiento debido a que este es el período necesario para repetir el estudio que muestre que no hay evidencia de enfermedad.


Agradecimientos
La Light of Life Foundation agradece a los siguientes profesionales médicos por la donación generosa de su tiempo y conocimiento para la preparación de este material educacional.

Steven M. Larson, M.D.
Jefe del Servicio de Medicina Nuclear
Departamento de Radiología
MSKCC

Richard J. Robbins, M.D.
Jefe del Servicio de Endocrinología
Departamento de Radiología
MSKCC

Elliott Strong, M.D.
Cirujano
Cirugía de Cabeza y Cuello
MSKCC